Publicado el 22-08-2009 por Juan Huichal.
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Juegos mapuches para niños



via Recuperando la Sabiduria Mapuche | El juego en la cultura mapuche tiene un significado educativo pues fortalece el aprendizaje y el desarrollo de la persona, adquiriéndose habilidades y aptitudes necesarias para enfrentar mejor la vida. Con los aukantu el niño potencia la destreza y astucia necesarias para desenvolverse en su medio natural y social independiente al origen que se tenga.

Para la cultura pueblo mapuche el aukantu, los juegos permiten la comunicación, la adquisición y la recreación de conocimientos socio-culturales que darán las herramientas necesarias para enfrentar cuando adulto la existencia en el nag mapu.

Podemos distinguir a lo menos dos clasificaciones de los juegos que demuestran la capacidad de la cultura mapuche para preservar y recrear conocimientos o saberes ancestrales y también para adoptar y adaptar otros ajenos a la cultura otorgándoles una pertinencia cultural y social es así como tenemos los kuifike aukantu y los ayekan aukantu.

  • Choiketun : juego del ñandú
  • Cututun-peuco : juego del peuco (ave rapaz)
  • Dullikan : llenar canastos con cereales.
  • Ellkaukatun : escondidas.
  • Ellkawun : esconder prenda.
  • Guaillpakantun : correr en fila haciendo círculos.
  • Ngurunkuran : buscar al zorro.
  • Pizkoitun : correr la trenza.
  • Trariange : gallinita ciega.
  • Trentrikantun : zancos.
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AWARKUDEN juego de habas

AWARKUDEN, jeu de fèves

AWARKUDEN
Grabado de Bramati - Juego de porotos. Aprox. 1840.

FUENTES ETNOHISTORICAS

 : El Awarkuden es uno de los pocos juegos Mapuche del que existen testimonios históricos desde el siglo XVI hasta el XX. Hemos reunido 32 fuentes que damos a conocer en este trabajo, pertenecen a conquistadores, historiadores, científicos, viajeros, gente que convivió con el pueblo Mapuche y personajes aborígenes. Antiguamente lo jugaban los Mapuche con porotos autóctonos de color blanco natural pintados de negro. Con la introducción del haba española, por su gran tamaño se facilita el juego y fue adoptado pasando a llamarse “Awarkuden” (juego de habas).

Antiguamente el juego se llamaba “Ligh = juego de porotos” y “Llighcan = jugar con porotos blancos por un lado” (Febrés, 1765, pp. 361, 541). Es un juego semejante al de dados. Era muy popular, se acompañaban los jugadores cantando las llamadas canciones de habas. Ovalle (1646) es el primero que habla de “juego de porotos a manera de habas”. Podría tratarse de porotos autóctonos de gran tamaño.

Los Mapuche ya habían adquirido las habas para su consumo y por su mayor tamaño posteriormente la emplearían para sus juegos con el nombre de “Awarkuden”. Al autor recientemente citado se le debe la publicación de la 1ª lámina sobre el juego de porotos; aparece entre las pp. 112 y 113 de la edición de la “Histórica Relación del Reyno de Chile” de 1969 (1ª edic. es de 1646). Representa a dos adultos jugando a los porotos que deben ser lanzados a través de un anillo levantado desde el suelo en el extremo superior de una varilla.


Alonso de Ovalle, Histórica relación del Reyno de Chile, Roma 1646

Uno de los participantes se golpea el pecho. La pasada previa de los porotos por este aro es lo más característico de este juego Mapuche. Láminas similares pertenecen a Molina, 1776 y Gómez de Vidaurre, 1789 (manuscrito). La iconografía sobre los juegos de porotos en el siglo XIX cuenta con dos láminas, la primera es de Famin cuyo original es de 1835 (Edic. de Paris) y publicada en Barcelona en 1839. 



En esta lámina, junto a danzas populares se observa en el extremo izquierdo dos jugadores adultos, seguramente mestizos, con sus vestimentas campesinas jugando a los porotos que son lanzados a través del clásico anillo en el extremo superior de una varilla clavada en el suelo.

La segunda lámina es de Smith, cuyo original es de 1855, y representa dos jugadores adultos sentados con piernas cruzadas frente a frente sobre un manto extendido en el suelo a la sombra de un frondoso árbol. Según el autor, juegan a las habas pero no se observa el aro empleado para pasar los granos. Mientras juegan gesticulan con los brazos. Hay un observador recostado bajo el árbol.

En el siglo XX hay tres láminas, una de Guevara, 1911, p. 47, fotografía con jugadores en el campo, “Jugando a las habas pintadas” sobre un manto en el suelo. En 1975, Francisco Olivares, publica 2 interesantes dibujos interpretando un juego de porotos del “Conquistador” Capitán español Gerónimo de Bibar (1558), uno es la “placita”, con 2 semicírculos, la ubicación de la casa grande y los granos ocupando los agujeros.

El segundo dibujo es de dos jugadores sentados, uno de ellos lanzando los porotos a través de la ajorca o anillo elevado. El último dibujo es de Arturo Hernández y Col., 1997, p. 104, en colores, dos jugadores; uno de ellos lanzando las habas sin el anillo.

INTERPRETACIÓN DEL JUEGO DE POROTOS O HABAS 




Sobre una manta o un círculo demarcado en el suelo, se sientan dos o cuatro personas a jugar a las habas. Ocho habas pintadas de negro por un lado, y por el otro de color natural (blanco). Se toman, se sacuden con ambas manos y se lanzan en la zona de juego, si caen fuera de la zona demarcada, se pierde instantáneamente la jugada.

Fuentes iconográficas y escritas muestran o mencionan un anillo o ajorca de madera aprox. de 10 cm de diámetro proyectado sobre el centro de la cancha suspendido del extremo superior de una varilla de madera de 60 a 90 cm de altura clavada en el suelo algo inclinada hacia el centro del espacio de juego. A través de dicho anillo deben dejarse caer todos los porotos o habas.

Este anillo es lo más característico del awarkuden y no siempre es mencionado en los informes. Su nombre es chugudhue citado por primera vez por Febrés (1765), por Medina (1882) y por Erize, 1960 como chrúngúdhue.

Cuando caen ocho habas de un mismo color ya sean blancas o negras, esto vale 2 puntos. Cuando caen cuatro habas del mismo color, esto vale 1 punto. Ganará el jugador que primero complete 10 ó 20 puntos, esto será establecido con anterioridad. Si no sale en el tiro 8 ó 4 de un mismo color, se pasa al jugador que está a mano derecha.

Algunos autores informan que se juega hasta llegar a 100 puntos. También se puede llevar la cuenta, cambiando los puntos por palitos. Si el jugador tira 8 habas del mismo color vale 2 palitos, si tira 4 habas del mismo color vale 1 palito. El jugador que obtenga 10 palitos se le cambiará por un palo grande. Se declara vencedor al que logre 4 palos grandes.

CONCLUSIONES

 : Las 32 fuentes etnohistóricas, correspondientes a los siglos XVI al XX, ofrecen una variada gama de interpretaciones. En todo caso hay ciertas características etnológicas que son coincidentes y permiten reconstituir el juego y sus variaciones o evolución en diferentes regiones y en el transcurso de los siglos.

Awarkuden, Ahuarcuden, Awarcudehue, Lligue, Llique, Llighen y Lüq son las formas en que el juego es mencionado como nombre autóctono. Se refiere a un juego de azar de los Mapuche, hoy casi desaparecido. Se jugó en toda la extensión territorial de este pueblo aborigen. Participaban en él, hombres, mujeres y niños. Se jugaba con habas y/o porotos, ya sean enteras o partidas. El número de granos oscila entre 8 y 12. Es relevante la diferencia de dos colores en las piezas de juego; generalmente blanco y negro, presentándose la mitad de las piezas de un color y el resto de otro. En este juego de azar participan de 2 a 4 jugadores. 



El lugar en que lo juegan es el suelo sobre el que se ha colocado previamente un poncho, frazada o manta, alrededor de los cuales los jugadores se sientan con las piernas cruzadas. Se usan palitos para llevar la cuenta. Mientras juegan entonan canciones que expresan alegría, ruegos, rabia, infortunio, etc. Se realizan apuestas consistentes en vestimentas, animales, armas, pocas veces dinero.

El juego era presenciado por parientes y amigos de los jugadores con gran algarabía. El lonko (cacique) del lugar, cumplía la función de juez supremo. En este juego no se puede empatar. Se debe jugar hasta que uno obtenga el triunfo. Las fuentes iconográficas sobre el tema son escasas, pero son testimonio de la importancia y popularidad del juego autóctono de porotos y habas en diferentes épocas: Ovalle (1646), Molina (1776), Gómez de Vidaurre (1789), Famin (1835), Smith (1855) y Guevara (1911), F. Olivares, 1975, Hernández y Col. 1997.

La fuente entregada por Bibar, 1558, 1966, p. 135-136 nos demuestra la variedad de posibilidades que conocieron los Mapuches, según época y región. Dicha fuente nos ofrece un juego muy bien estructurado, testimonio de la capacidad creativa de estos indígenas. La interpretación puede ser variada, ya que la explicación del cronista español es algo confusa.

Esto concuerda con la opinión de Molina (1787, 1901, T.2., p. 191), que afirmaba que los Araucanos (Mapuches) eran un pueblo de gran inteligencia práctica por haber inventado muchos juegos de interesante estructura. En el caso presente el Awarkuden, permite gran variedad de posibilidades. Hoy está casi olvidado entre los Mapuche. Solo algunos ancianos y Machi lo recuerdan.

El juego no fue traído por españoles como lo confirma la publicación de Bibar, 1558, 1966, p. 135-136. En cuanto a su origen el investigador francés, Depaulis, 1998, dice citando a Vivante, 1942, 1946, “Andean people also played 'beans' games, where half-blackened beans were used instead of dice. This tradition can be traced back to the Mochicas (c. 100 BC-c. 600 AD); the Mapuches used to call it llügün (or lligues), and call it now awarkuden. p. 46”.

(*) Extracto de ponencia presentada: En VIII Congreso Brasileiro de História da Educação Física, Esporte, Lazer e Dança, 14 a 17 de novembro de 2002. Ponta Grossa-PR .Tema: As ciencias sociais e história da educação física, esporte, lazer e dança, Publicación del Congreso en CD 8 pp.

Texto y fotos extraidos del sitio
http://www.deportesmapuches.cl
del Prof. Carlos López von Vriessen



BIBLIOGRAFIA (ordenada cronológicamente)

Bibar, Gerónimo de, Crónica del Reyno de Chile,
(1558), Santiago, 1966, pp. 135-136

Valdivia, Luis de, Arte y Gramática general de la lengua que corre en todo el Reyno de Chile, con un vocabulario y un confesionario, (1606),Lima, s/p

Ovalle, Alonso de, Histórica relación del Reyno de Chile,
1646, Santiago, 1969, pp. 7 y 113 (lámina)

Rosales, Diego de, Historia general del Reyno de Chile,
(1674). Valparaíso 1877, T. 1., p. 169

Córdoba y Figueroa, Pedro de, Historia de Chile,
(1740), Santiago 1862, T. 1., p.30

Febrés, Andrés, Arte de la lengua general del Reyno de Chile,
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Olivares, Miguel de, Historia militar, civil y sagrada del Reino de Chile,
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Famin, César, Historia de Chile,
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Smith, Edmond Reuel, The Araucanians, New York 1855, pp. 320-323. Los Araucanos o notas sobre una gira efectuada entre las tribus de Chile Meridional, Santiago 1915, pp.228-229

Ruiz Aldea, Pedro, Los Araucanos y sus costumbres.
(1856),Santiago 1902, pp. 25-26

Medina, José Toribio, Aborígenes de Chile
(1882), 2ª Edic. Santiago 1952, p. 312

Guevara, Tomás, Historia de la civilización de Araucanía,
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Augusta, José Félix de, Lecturas Araucanas.
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Guevara, Tomás, Folklore Araucano.
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Matus Zapata, Leotardo , “Juegos y ejercicios de los antiguos Araucanos”. En Boletín del Museo Nacional de Chile. Santiago 1920, XI (1918-1919), p. 168

Latcham, Ricardo, “Araucanian Games and Dances”. En Diario The South Pacific Mail, Valparaíso 1925, 8th Jan. p.17

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Housse, R. E. “Une épopée indienne”.
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Vivante, Armando, “El juego mochica con pallares”. En Revista Geográfica Americana, 1942, IX, Vol. Xviii, no. 110: 275-282. (Citado por Depaulis, 1998)

Plath, Oreste., “ Juegos, Armas y Ejercicios Araucanos". En Boletín de Educación Física, Santiago 1945, Vol. 11, Nº 43-44, pp. 298

Cooper, John, “The Araucanians”. In : Steward, F. Handbook of South American Indians B.A.E. Washington 1946, Boletín Nº 143, Tomo Nº 2, p. 740

Vivante, Armando, “Un antiguo juego peruano”. En Revista Geográfica Americana, 1946, XIII, Vol. Xxvi, no. 154: 27-33.(Citado por Depaulis, 1998)

Pereira, Salas Eugenio, Juegos y alegrías coloniales en Chile.
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Hilger Inés, Araucanian Child Life and its Cultural Background.
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Erize, Esteban., Diccionario comentado Mapuche-Español,
Buenos Aires 1960, p: 47

Noggler, Albert, Cuatrocientos años de Misión entre los Araucanos,
Padre Las Casas 1982, p. 29

Francisco Olivares Thomsen, Crónica de una Expedición a Chile,
1975, pp. 112-113 (texto y láminas)

Hernández, A., Ramos, N. y Cárcamo, C., Diccionario Ilustrado, Mapudungun, Español, Inglés, Santiago 1997, pp. 104-105, 114, 132 (Lámina del Awarkuden en p. 104)

Depaulis, T.hierry, “Inca dice and Board Games”, En: Board Games Studies, Leiden 1998, N° 1, pp. 26-49 (Awarkuden en p. 46)
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MAPUCHES DEL NEUQUEN

Desde el momento de la conquista en el siglo XVI, los mapuches ocuparon lentamente casi toda la region Argentina, hoy llamada Comahue las pampas y gran parte de la provincia de Chubut, creando etnias y sub culturas. En la provincia de Neuquen, hay muchas comunidades Mapuches que llegaron desde Chile, donde se encuentran entre las artesanias mas antiguas y representativas, los textiles. Según la zona donde se fueron instalando, es el estilo de las prendas. Podemos diferenciar 5 zonas artesanales en la provincia.

ZON NORESTE: con gran influencia de comunidades mapuches de la provincia de Mendoza utilizando, lana de guanaco para sus tejidos de ponchos chalinas.


A la caza del Guanaco... by Alejandro Gabriel Alonso

ZONA NOROESTE :Con muchísima influencia de Chile es la artesania de esta zona, y a travez de años mantienen actividades como la decoración y los tintes.

ZONA CENTRO: aquí ya se ven en los textiles que fueron realizados con la técnica de “amarrado” o “ lista atada “. Ellos utilizaban y aun utilizan para realizar esta técnica arcilla para resguardar la zona que no se tiñe. Un poncho de guarda pampa con esta técnica de lista atada o amarre autentico se destaca por los residuos de arcilla que queda aun con el paso del tiempo y son los de mas valor.

En la zona cordillerana de Alumine, los textiles se destacan porque solo son de color natural y negro como colores estructurales.

ZONA SUR: Hoy, aquí las tejedoras por necesidad, y por la gran demanda de turistas, no siguen la cultura fielmente, ya que mas de una vez utilizan material industrial como el “macrame o perle” y no hacen trabajos de mucho laboreo porque les demanda mucho tiempo.. En la Cultura mapuche es la mujer la transmite el lenguaje textil, representado por diseños zoomorfos, antropomorfos y fitomorfos.

La cultura mapuche de Neuquen es el unico pueblo que sobrevive en el territorio y es la unica raza relativamente pura.

Del Pueblo pehuenche solo queda una pequeña cantidad en Chile y de los tehuelches, sobreviven en las provincias de Chubut y Santa Cruz (al sur del territorio Argentino).

Tienen una maravillosa cosmovisión y organización familiar. El mapuche es de estatura baja, robusto, bien proporcionado de piel rojiza, cara redonda, ojos pequeños, nariz algo chata, boca bien formada y de cabellos negros lacios y gruesos.Las mujeres son de facciones delicadas. -El mapuche era polígamo. Su idioma es el MAPUDUNGUN

Fueron cazadores y recolectores. Cazaban guanacos, venados, liebres, mulitas, pescaban en rios y lagos cordilleranos. De la madre Tierra o Ñuque Mapu com ellos le dicen obtenian papas silvestres, fruto del amancay, del michay, manzanas, frutillas.

La araucaria o pehuen es el arbol sagrado de los mapuches y pehuenches. Da una semilla, el PIÑÓN, fundamental en la alimentación ya que se puede hacer mucha reserva para palear los inviernos muy frios.


Araucaria en El Cañi by Niquinho

El AÑO NUEVO MAPUCHE – WIÑOY XIPANTU es el 24 de junio : Con gran orgullo puedo decir que tengo ascendencia de este maravilloso pueblo mapuche ya que un bis-abuelo de mi padre era cacique Chileno y llego al noroeste del Neuquen por la zona de Chos malal. Desde pequeña tuve la dicha de visitar y convivir con diferentes comunidades por la atividad de mi padre. De mi abuela desperte el amor por los textiles y es a lo que dedico parte de mi vida para RESCATAR, DIFUNDIR y VALORAR el lenguaje textil, que tiene Magia, Misterio y Belleza.

Podria contar mas sobre esta cultura, quizas en otro encuentro.

MARI-MARI

Maria Cristina Rios Iñiguez
Artista textil en Arte Precolombino
contacto : Zaika52@hotmail.com
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